Tareas para niños de tres años…¡como jugando!

¡Perfecto! Tu niño tiene tres años y ya hay muchas cosas que comienza a ser solo, aunque claro, siempre necesita cierta supervisión. Este es el momento ideal para que le enseñes ciertas tareas básicas en el hogar para que no solo se dedique a jugar. ¿Las ventajas? Diversas, y te las mencionaré una por una para que encuentres la paciencia para hacerlo cuando parezca una tarea de titanes.

¿Qué puede hacer tu niño de tres años?

Lo que debes tener clarísimo es que a esta edad aprenderá mejor mediante la práctica y la experimentación, así que no lo frustres cuando quiera tomar algún objeto (a menos que sea afilado o puntiagudo).

Si tu niño sigue un desarrollo perfectamente normal, notarás que:

  • Puede pararse en un solo pie
  • Cuando dibuja o pinta lo hace con movimientos horizontales o circulares
  • Puede montar un triciclo
  • Juega con bloques y construye torres de 7 a 9
  • Come solo (derramando un poco) con una cuchara o tenedor pequeños.
  • Conoce los colores más comunes como el rojo, azul, amarillo o verde
  • Arma rompecabezas de 6 piezas

¿Tienes más o menos claro lo que pueden hacer? Como ves, están comenzando a conocer el mundo y van a necesitar mucho de tu paciencia en ese proceso. Durante esta etapa comenzarán a desarrollar sus propios hábitos y juegos, así que manos a la obra para que tengan un papel activo dentro de casa.

Tareas en casa para los niños de tres años

Ahora que tenemos bastante claras las habilidades que tu niño tiene a esta edad, podrás invitarlo a participar de las labores hogareñas, sin que ello signifique un castigo o una obligación. Serán mas bien parte de su aprendizaje y una manera para que participe e interactúe con la familia.

Lógicamente, en todo cuanto haga tú debes mantenerte bastante cerca para que lo guíes. Ninguna de las actividades debe incluir o estar cerca siquiera de la manipulación del fuego, gas u objetos con filo o punta.

¿Se te ocurren algunas? Te doy algunas ideas para que las pongas en práctica hoy mismo:

  • Que te ayude a poner la mesa. Mientras lo hagan, enséñale a contar las cucharas, los tenedores y los vasos.
  • Para él o ella será divertido ponerle agua a las plantas, puedes decirle que es el “jardinero oficial de la casa”, ¡le encantará! Ten cuidado de darle un recipiente que no contenga demasiada líquido para que no sea muy pesado.

  • Enséñale a vestirse y desvestirse solo, si se desespera porque no logra hacerlo bien, dile que no hay apuro y que el día menos pensado lo conseguirá sin esfuerzo.
  • Que ponga la ropa sucia en el cesto.
  • Pídele que cuente cuántas cajas de leche (o bolsas de arroz o botellas de aceite) quedan en la alacena y haz que note que la información que te da es muy importante para que él también se lo tome en serio.

  • Si tienen mascota, dile que te ayude a darle de comer.
  • También puede ayudarte a tender la cama, pasándote los cojines o jalando la sábana.

¿Por qué incluir a tu niño de tres años en las labores hogareñas?

Si crees que todo se limita al aprendizaje de las tareas en sí, estás muy equivocada. Hay muchas más razones por las que enseñarles desde pequeños a participar en casa es una gran idea.

1. Sentido de independencia. Tu niño se dará cuenta desde pequeño que es capaz de hacer diversas cosas (cada vez con menos ayuda) y eso le dará seguridad y confianza.

2. Pertenencia a la familia. Desde pequeño, es importante que note que es parte esencial de un grupo que lo protege y lo quiere. Cuando ayude en las labores, hazle notar que es un eslabón básico de la cadena.

3. Trabajo en equipo. “Tú pones las cucharas y yo, los vasos”, es una forma de enseñarle que todos necesitamos del otro cuando se trata de una tarea a gran escala.

¡Tenlo en cuenta!

Cuando le impartas algunas sencillas labores, procura que sean muy concretas. Recuerda que apenas es un niño de tres años y no sabrá a qué te refieres. Por ejemplo, no digas “ayúdame a poner la mesa”, sino “ayúdame a colocar las cucharas”. Cuando tenga cuatro o cinco años en lugar de decir “ordena tu cuarto”, dile “coloca los juguetes en el estante”.

Generalmente, las madres utilizamos las labores del hogar como castigos: “si no terminas la tarea, lavarás los platos”. Pero será más fácil para él y no tendrá una carga negativa participar de ellas, si desde los tres años lo incluyes como algo natural dentro de su rutina.

Por favor, tampoco lo critiques si rompe algo o no lo hace muy bien. Recuerda que está aprendiendo, que sus manos son más pequeñas y que las habilidades se adquieren con práctica.

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Acerca del autor

Escrito por Irina Melgar

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