¿Cómo hacer que tu hijo se sienta realmente querido?

La autoestima es la percepción que tu hijo desarrollará de sí mismo. Si se siente querido y protegido, su percepción será sana y le permitirá enfrentar los retos con los que se tope a través de la vida. Sin embargo, a veces como padres estamos tan inmersos en las preocupaciones de la vida diaria que olvidamos demostrarle cuánto los queremos.

¡Ojo! Tampoco se trata de sobreprotegerlo, sino de darles los fundamentos básicos que los ayudarán en el futuro. Conversando con el psicólogo y psicoterapeuta del Instituto Guestalt de Lima, Juan Carlos Merino, nos resaltó la diferencia entre cariño y amor. Dar cariño tiene que ver con demostrar aprecio de forma momentánea, el amor es lo que está detrás, algo mucho más permanente: “el cariño es lo que te lleva al amor”, nos dice.

¡Lo que puedes hacer para que tu hijo se sienta querido!

La idea es que fortalezcas el lazo de amor que tienes con él, puedes hacerlo de formas concretas como:

  • Abrázalo. ¿Hace cuánto que no le das un fuerte abrazo? Hazlo antes de que se vaya al colegio, antes de dormir o en cualquier momento. Aprovecha cuando tienen corta edad, porque a veces en la adolescencia esas muestras de afecto (en especial si no las han recibido de pequeños) los incomodan.

  •  Dale tu “atención”. Y con esto me refiero a que notes tanto sus necesidades básicas y afectivas. Eso no quiere decir que las satisfagas instantáneamente pero sí que le hagas notar que las conoces. Nuestro experto nos dice que “no toda necesidad tiene que ser satisfecha en un primer momento, ya que se necesita una dosis de frustración para poder crecer”.
  • Haz que sepa aceptado. Que sepa que es un miembro importante de la familia. La idea es que sienta aceptado, respetado, valorado y siendo tomado en cuenta, en la familia y frente a los demás. Por ejemplo que sepa que es necesario que se siente en la mesa para comenzar el almuerzo, que opine cuando la familia se dedicará a algún actividad de entretenimiento o dile directamente cuando ha hecho algo bien.

  • ¡Juega! A veces olvidamos que jugar es sencillo y relajante. Aprende a divertirte con tu hijo y busca el niño que aún tienes en ti. Monta con ellos bicicleta, juega a las escondidas o léeles historias.

¿Cuál es el límite entre el cariño y la sobreprotección?

En nuestras ansias de protegerlo y de mostrarle cuánto nos importa podemos caer en la sobreprotección. Lamentablemente ocasionarás que en su vida adulta no tenga los recursos necesarios para hacer frente a la vida.

Para nuestro psicoterapeuta experto:

El límite entre el cariño y protegerlo en demasía se encuentra en darle a ese niño la confianza de que puede hacer las cosas bien  por sí mismo y que si se cae en el camino estarás ahí para sostenerlo. Así le darás la posibilidad de crecer y creer en él, lo que la sobreprotección no le permitiría”.

Probablemente hayas excedido el límite si te identificas con alguna de estas situaciones:

  • Le haces las tareas que le dejan en el colegio.

  • Si a pesar que presenta problema (notas bajas, mala conducta, rebeldía) piensas que no pasa nada y que es un tema del momento.
  • Si quieres evitar que socialice con otros niños de su edad para que no “le hagan daño”.

¿Deben ser partícipes de nuestras preocupaciones diarias?

No lo estreses demasiado con preocupaciones de adultos (problemas de pareja o económicos). Los niños tienen sus propias inquietudes de acuerdo a su edad. Él no debe asumir roles que no le corresponden y que no sabrá manejar a largo plazo.

De lo que sí deben estar conscientes es que es vital esforzarse para ganarse las cosas del día a día. Nada se consigue sin trabajo de por medio. El Dr. Merino agrega “que sepan y sientan que existe un padre que los sostiene a ellos y no viceversa”.

Amor vs. castigo

Si tu niño comete una acción que sabe que es incorrecta, se hace merecedor a un castigo. Nunca lo castigues sin explicarle las razones, porque no será consciente de lo que hizo y por tanto tampoco aprenderá. Si es por la misma razón, incluso a veces es necesario que subas la intensidad del castigo. Por ejemplo, si la primera vez le dijiste que no podía ver televisión por un día y vuelve a cometer la misma falta, prohíbeselo por dos días.

Nuestro especialista nos comenta que:

Los padres necesitan asumir posiciones congruentes, si se le castiga al hermano porque no mantuvo los modales a la hora de almorzar, pues no se le puede permitir al otro que haga lo mismo sin un castigo de por medio. O si se le dice a uno de los hijos que ordene su cuarto, pues no es congruente que el padre no ordene su escritorio. En la congruencia esta el sentido del por qué o para qué se hacen las cosas sin que tengan que ser en vano o porque los hemos dejado de querer”.

El resultado de demostrarle cuánto lo quieres…

Las investigaciones han probado que cuando un niño recibe muestras de afecto (abrazos, caricias, “te quieros”) en general son tranquilos y mucho menos propensos a tener reacciones bruscas en su comportamiento.

Tienen mayor grado de disciplina e incluso son más analíticos y objetivos. Como te mencionaba al principio su nivel de autoestima es alto. Y con ello no quiere decir que se crean perfectos, sino que conocen sus puntos fuertes y también los parámetros a los que deben limitarse.

A lo largo de su vida podrán ser capaces de dar afecto, comprendiendo y respetando a las personas de su entorno. Creo que todo esto es lo que deseamos para nuestros hijos.

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Acerca del autor

Escrito por Irina Melgar

Mi pasión es escribir, el cine y caminar...!